Reservas del BCRA

Autor: Pablo Tigani


No entiendo bien, por qué si el año pasado se usaron reservas del BCRA para pagar deuda en moneda extranjera; se ha insistido tanto, en generar un batifondo judicial y legal para transferir al Tesoro u$s 6.500 millones para atender pagos a organismos internacionales y compromisos de la deuda pública.

En 2009 el sector público utilizó u$s 6.353 millones de reservas del BCRA para afrontar compromisos de deuda en moneda extranjera. El Tesoro le vendió al BCRA los Derechos Especiales de Giro del FMI (DEG´s, equivalentes a $9,583 M) que recibió el país como consecuencia de la ampliación de capital que fue objeto el FMI y, utilizó esos recursos que el BCRA le prestó como adelantos transitorios, y se incrementaron en $15.000 millones en el año calendario. Es decir, los mencionados DEG´s, más los Adelantos Transitorios, en total el Tesoro le compró al Central u$s 6.353 millones que necesitaba para pagar sus compromisos en moneda extranjera Como los DEG fueron un beneficio excepcional de 2009 y, como existen límites al otorgamiento de Adelantos Transitorios que fija el artículo 20 de la Carta Orgánica del BCRA, el gobierno decidió que el Tesoro, utilice reservas, sin llevarle pesos al BCRA para comprárselas. Lo que hace ahora es tomar reservas, emitiendo a cambio una Letra Intransferible. En una nueva estrategia, el gobierno sacó tres decretos, el primero de los cuales (296) derogó el Fondo del Bicentenario. El Decreto “simple” (Nº 297) habilita al Tesoro a usar u$s 2.187 millones de las reservas para pagar los vencimientos de deuda a Organismos Internacionales, invocando el DNU 1599/05, devenido en Ley, que se utilizara para cancelar la deuda con el FMI. Ello le permite al Tesoro tomar reservas del BCRA y transferirlas a su cuenta en dólares, que también forma parte de las reservas internacionales. Ya se habrían pagado u$s 11 millones a la Corporación Andina de Fomento, y se pagarían otros u$s 100 millones en los próximos días al BID y al Banco Mundial. El tercer Decreto (DNU Nº 298) crea el Fondo de Desendeudamiento, habilitando el pago de vencimientos en manos de tenedores privados por u$s 4.382 millones. Simple, en lugar de usar recursos fiscales o nuevos Adelantos Transitorios, el Tesoro toma dólares al BCRA como en 2009, colocándole a cambio una letra intransferible. No era viable otra solución sin Fondo de Desendeudamiento, porque los adelantos transitorios posibles, solo hubieran sido $12.600 millones, insuficiente para comprar los u$s 6.500 millones necesarios para atender los pagos en moneda extranjera. Con los nuevos decretos, ya no tendrá que comprar los dólares de las reservas con pesos, y se le liberan al Tesoro $ 26.922 millones que sirven para fondear el “nivel estratégico de gasto público establecido”.

El resto, unos $ 45.833 millones, servicios de deuda en pesos, asistencia a provincias y otros pagos netos provendría de los $24.000 millones de utilidades del BCRA, y de los $12.600 millones de adelantos transitorios que le giraría al Tesoro en 2010, lo demás podrá resolverse con la venta de los dólares provenientes de los desembolsos de organismos multilaterales de crédito, préstamos del Banco de la Nación Argentina y Anses.


El BCRA tendría cubierto ya, la totalidad de las necesidades financieras de 2010.

La discusión que viene ahora es: el BCRA es simplemente una “lata más”, como dicen los adversarios del gobierno, o una entidad financiera instalada en Reconquista 266 de Capital Federal, que pertenece y se encuentra al servicio de las necesidades de la Republica Argentina?

Si bien los contrincantes del gobierno, lograron que con los nuevos Decretos quedara eliminado el artículo 1 del polémico Decreto 2010, que le daba al gobierno la facultad de seguir utilizando reservas de libre disponibilidad; lo que es obvio, y en esto coincidimos ortodoxos y heterodoxos, es que la crisis judicial-institucional suscitada por el Fondo del Bicentenario, se podría haber resuelto de otra manera.