Blog de johncajas

Regla de Hotelling

Explotación de Recursos Naturales



Los comienzos del movimiento conservacionista en Estados Unidos tuvieron su impulso en el miedo de una inminente escasez debida al imprudente y derrochador uso de los recursos naturales. Esto promovió la búsqueda de una tasa óptima de explotación, búsqueda que tuvo su primera gran expresión en el documento “Economía de los Recursos Agotables” escrito por el estadístico y teórico económico Harold Hotelling, documento que fue publicado en 1931 en el Diario de Economía Política de la Universidad de Chicago.

En este documento se llega a la regla de que el precio de un bien agotable debe crecer a una tasa igual a la tasa de interés, esto dentro de una eficiencia en los procesos de extracción y un equilibrio competitivo dentro de la industria de cada recurso. Esto en esencia significa que el valor presente de un recurso agotable homogéneo debe ser idéntico sin importar el momento en que ha sido extraído (Regla de Hotelling). Tal importancia obtuvo el trabajo de Hotelling que incluso se ha mencionado que es el principio fundamental de la economía de recursos agotables según escribe Robert Solow en un documento publicado en 1974.

Acorde a lo que escribe Hotelling, el método que comúnmente es utilizado para detener la devastación de los recursos naturales no renovables o renovables con dificultad y en largo tiempo es prohibir la producción en ciertos momentos y ciertas regiones o reducir la producción insistiendo en que se utilicen métodos obsoletos e ineficientes de explotación. Él también señala la existencia de métodos más “económicos” tales como la imposición de impuestos y regulaciones, claro que según como el afirma, estos métodos son menos llamativos para los grupos conservacionistas que generalmente prefieren buscar una prohibición absoluta en la explotación de un determinado recurso.


Hotelling también señala que la existencia de monopolios y otras fallas de mercado promueven alteraciones en los precios, de tal forma que se genera una tasa de producción menor a la óptima y que de esa manera se presiona a un alza en los precios que paga el consumidor. Se hace además mención a algunas políticas tomadas por los gobiernos que por un lado restringen la producción en búsqueda de mantener el stock de un recurso y por otro lado busca sancionar a aquellas empresas con un accionar monopolista.

Quizá entre los puntos llamativos del análisis que realiza el teórico, podemos ver que se comprende el error que significaría el uso de un análisis de equilibrio estático a un problema que involucra incertidumbre a más de la incapacidad de mantener constante la tasa de explotación de un recurso agotable que por limitaciones físicas está obligada a descender.

Se plantea así el problema de encontrar una media entre completar la extracción dentro de un límite finito de tiempo, prolongarla indefinidamente de tal modo que la cantidad remanente se aproxime a cero como límite o explotar tan lentamente generando no solo un decrecimiento en la tasa de explotación sino también que el recurso en stock sea considerablemente mayor a cero. Entonces la solución del problema asume que el propietario del recurso agotable busca maximizar el valor presente de todos sus beneficios futuros, y se buscará establecer la tasa de explotación que se deberá mantener en un periodo determinado del tiempo.

La formulación de Hotelling recibió poca atención cuando fue publicada mas a partir de los años 70 surgió gran interés en sus ideas debido en parte a los dos shocks sucedidos con los precios del barril de petróleo y también por los debates que en ese momento se realizaban en torno al crecimiento demográfico y los límites del crecimiento. Gran influencia tiene el trabajo presentado por Robert Solow, “Economía de los Recursos o Recursos de la Economía” donde se discute la teoría económica de los recursos agotables como un problema de equilibrio parcial de mercado donde la tasa de interés y la demanda están dados.


Solow analiza el problema enfocado a la eficiencia y la equidad intergeneracional, comenzando con la premisa de que la regla de Hotelling es una condición necesaria para la eficiencia y por ende para alcanzar el óptimo social.

Si bien el trabajo de Hotelling ha sido una de las bases para la economía de los recursos naturales cabe mencionar la existencia de autores que con anterioridad llegaron a resultados similares como por ejemplo una publicación de L. C. Gray considerando el caso de un único propietario de una mina. Sin embargo el caso de Hotelling busca generalizarse no solo a un productor sino también a un óptimo social, además de que en el documento publicado en 1931 también se habla de la participación de los monopolios y otras fallas de mercado.

Regla de Hotelling

El problema a resolver consiste en determinar cómo se debe administrar la explotación de un recurso no renovable (agotable) de tal forma que se maximice el valor presente de todos los beneficios futuros. De tal manera que el propietario del recurso deberá decidir sobre la tasa óptima de extracción (que por la condición de recurso agotable variará con el tiempo) y el horizonte óptimo de extracción.

Para este caso se asume que la tasa de interés está dada, además que se conoce con exactitud las existencias de un determinado yacimiento, también se establece un sistema de extracción eficiente donde los costos son nulos, como existe competencia perfecta, el accionar de un individuo no altera los precios del mercado, por lo cual el único factor que altera los precios dado que la demanda está dada es la tasa de interés (descuento) aplicada en el tiempo. También se asume una continuidad en la aplicación de la tasa de interés (capitalización continua).

Debido a que el oferente es precio aceptante, le dará igual recibir el precio actual o el precio aplicado la capitalización a una tasa i en un determinado periodo de tiempo t, es decir:

Aquí p0 es el precio inicial del recurso definido mediante la demanda y oferta total del recurso. Recordando que la tasa de explotación no podía ser contante, podemos definir la cantidad extraída como una función que depende del tiempo y del precio del recurso:

Entonces si sumamos todas las extracciones realizadas desde el comienzo del análisis (t = 0) hasta llegar al momento en el que se agota el recurso (t = T) obtenemos la cantidad total existente (oferta total s):

Como en el momento T se habrá terminado de extraer el recurso, entonces podemos decir que la cantidad extraída será cero:

Como el nivel inicial de precios es conocido al igual que i, entonces de la expresión anterior se podría determinar el momento T en el que se agota el recurso, todo dependerá de la forma de la función f la cual deberá ser decreciente y generar en lo posible una solución única.

Recordando que se busca maximizar el valor presente de los beneficios futuros provenientes de la explotación del recurso, entonces sumamos los beneficios o utilidades obtenidos desde t=0 hasta T:

Así, el valor presente de los beneficios una vez descontados es:

Como la oferta total s es fija, entonces para que se maximice el VP se requiere que el proceso de extracción q(t) sea tal que un incremento de una unidad en la explotación genere el mismo incremento en la utilidad sin importar el momento en que se realiza la explotación, es decir que: es constante en el tiempo. Si resolvemos la derivada tenemos que:

Entonces es constante en el tiempo. Si llamamos a todo este término p0 podemos finalmente escribir:

Llegando así al resultado obtenido por Hotelling, indicando que para llegar al beneficio óptimo a través de la extracción de un recurso agotable la variación de los precios debe ser igual a la tasa de interés, ya que:

Esta regla nos permite describir una tasa de crecimiento de los precios a partir del precio inicial definido por la oferta y la demanda total del recurso en el momento inicial t = 0.

Algunas de las implicaciones provenientes del resultado obtenido por Hotelling son que si el precio neto nominal de un determinado recurso evoluciona a tasa inferior al tipo de interés entonces el propietario del recurso acelerará la extracción hasta el agotamiento, mientras que si el precio neto evoluciona a una tasa superior al tipo de interés entonces será mejor no extraer el recurso.

Conclusiones

Para establecer el momento en el cual es óptimo explotar un recurso agotable es indispensable considerar no solo las decisiones presentes, sino también las decisiones pasadas y las posibilidades abiertas en el futuro.

La regla de Hotelling exige la existencia de un mercado de capitales lo suficientemente dinámico como para ser una opción con respecto a explotar o no los recursos no agotables, en especial con productos con precios bastante volátiles.

En el caso de que exista un monopolio o alguna otra falla dentro de un mercado de recursos agotables, entonces la tendencia será que el monopolista busque producir por debajo del óptimo para presionar a mantener los precios altos, claro que cumpliendo con su condición para una producción óptima desde su punto de vista.

El problema propuesto puede resumirse en averiguar para cada momento del tiempo la cantidad a ser explotada y por ende la cantidad a ser reservada para periodos futuros.

Debido a que el precio del recurso tiende a aumentar a medida que pasa el tiempo y como la demanda está dada, entonces la única forma de sustentar ese aumento en el precio es reduciendo la cantidad producida con el pasar del tiempo.

Recomendaciones

Si bien la regla de Hotelling muestra un sustento bastante lógico, cabe señalar que el comportamiento de los precios de varios recursos agotables o no renovables es bastante volátil, debido a que son muchos los aspectos que pueden afectar a los precios. Como se vio en la introducción los mismos shocks sucedidos en el precio del barril de petróleo durante los 70 de hecho tuvieron motivaciones de política internacional, por ende se recomendaría que al hablar de la regla de Hotelling se haga mención de que el óptimo es alcanzable en circunstancias “normales”

Retomando lo anterior, con el aparecimiento de “fallas de mercado” que en realidad suelen ser problemas estructurales del mercado (el desarrollo de la economía capitalista propende por su naturaleza a la concentración de recursos, creando sectores monopólicos) el asumir que la regla obtenida para el caso de competencia perfecta sea aplicable de manera general es un error, ahora, en el mundo real, son oligopolios o carteles los que manejan la explotación de buena parte de los recursos agotables (sin duda el caso más representativo es el de la OPEP), por ende quizá la regla en el mundo real más bien actúe como excepción.

Se recomendaría entonces reconsiderar si conviene hablar de la regla de Hotelling en competencia perfecta o si mejor es hablar de la regla de Hotelling ya incluyendo las distintas formas de los mercados. (De hecho Hotelling sí analiza a monopolios y duopolios en su escrito de 1931, pero a nivel general cuando se habla de la regla de Hotelling no suele mencionarse este caso)

Bibliografía

Chennat Gopalakrishnan, Classic Papers in Natural Resource Economics, palgrave macmillan

Harold Hotelling, Economía de los Recursos Agotables, traducción publicada en eumed.net

Universidad de Huelva, Curso de Economía de Recursos no Renovales

Universidad Carlos III Madrid, Curso de Economía de los Recursos Naturales

Wikipedia.org

Harold Hotelling, The Economics of Exhaustible Resources, Journal of Political Economy, Universidad de Chicago

Robert Solow, The Economics of Resources or the Resources of Economics”, American Economic Reiew, Asociación Económica Americana.

Economía Ecológica

El crecimiento por el crecimiento es la ideología de la célula cancerígena Edward Abbey


Durante varios siglos se ha pensado que la humanidad es el centro alrededor del cual gira el mundo. Esta idea se la ha fomentado ya sea a nivel astronómico con la visión de Ptolomeo o en varias religiones e incluso dentro de varias ciencias sociales.

La falta de consideración de las limitaciones dentro de las cuales se desenvuelven varias de las actividades humanas ha llevado a plantear visiones del mundo que no logran fomentar verdaderas soluciones de fondo a los problemas que aquejan a la humanidad, además de la participación de intereses de grupos de poder que buscan (incluso a través del conocimiento científico) legitimar acciones que no serían aceptadas si fueran explicada como lo que realmente son.


Por ende, el planteamiento de una visión económica que considere a la Naturaleza dentro de sus análisis de forma seria es un gran avance en torno a la búsqueda de una visión que ya no ponga al ser humano “por encima de”, sino que lo ubique en “equilibrio” con los demás entes que lo rodean.

La consideración de un sistema económico dentro de un sistema ecológico demuestra que el pensamiento económico contemporáneo está buscando alternativas a la visión neoclásica de la economía, pues está dándose cuenta que gran parte de las crisis económicas, ambientales, sociales, culturales y demás están bastante ligadas al sistema económico actual.

Así, desde el conocimiento científico, se encuentre en algún momento la verdadera alternativa al actual sistema de sobreproducción y sobreexplotación.


Algunas Definiciones

La palabra griega “oikoç ” es el origen del vocablo “eco” tanto en la palabra “ecología” como “economía”. “oikoç ” es equivalente a “casa” en el griego antiguo, de ahí que se puede notar una importante relación entre los términos “ecología” y “economía”.

“Ecología” (oikoç : casa, logos: tratado) es la ciencia que estudia a los seres vivos, su ambiente, la distribución y abundancia, así como la afectación de esas propiedades debidas a la interacción entre los organismos y el ambiente (Margalef, 1998).

Mientras que la Economía (oikoç : casa-patrimonio, vεμvεωiv: administrar) a nivel de ciencia puede ser definida tanto objetiva como subjetivamente. A nivel objetivo tenemos que: La economía…es la ciencia que estudia las leyes que rigen la producción, la distribución, la circulación y el consumo de los bienes materiales (o también servicios) que satisfacen necesidades humanas Friedrich Engels. A nivel subjetivo se define a la economía como La ciencia que se encarga del estudio de la satisfacción de las necesidades humanas mediante bienes (o servicios) que, siendo escasos, tienen usos alternativos entre los cuales hay que optar Lionel Robbins.

Observando la definición de Economía ya sea a nivel objetivo o subjetivo se nota que existe una innegable conexión entre las actividades económicas y el ambiente que permite (a través del trabajo) la obtención de los bienes materiales necesarios para la satisfacción de las necesidades humanas.

Entonces se definiría a la Economía Ecológica como el estudio de las interacciones de los sistemas económicos con los sistemas ecológicos, de hecho los humanos son una especie de animales así que en ese sentido, bajo estas definiciones, el campo de estudio de la economía (que siempre ha sido y será el comportamiento de los seres humanos) es a su vez un subconjunto del objeto de estudio de la ecología.

Obviamente los seres humanos son una clase particular de animales que además de sus características biológicas, se diferencia del resto por su capacidad de producir (trabajar), capacidad que innegablemente retroalimentó el proceso de evolución de la especie humana. Otra gran diferencia son las relaciones sociales que son capaces de desarrollar las personas, conflictos de intereses que vuelven bastante diferente la actividad económica humana a la simple satisfacción de necesidades que tiene cualquier ser vivo.

De esta manera quedaría definida la economía ecológica como una visión mucho más amplia a la visión tradicional, pues se toma en consideración al sistema ecológico que contiene a los distintos sistemas económicos posibles. Esto se lo puede visualizar en la siguiente gráfica, en donde, sin importar el sistema económico, se ve que este está contenido en el sistema ecológico.

Contrastes con la visión neoclásica

La visión neoclásica define al sistema económico como un perpetum mobile lubricado por el dinero, en donde las empresas venden bienes y servicios, y con esto remuneran los factores de producción (tierra, trabajo y capital según esta escuela del pensamiento), pero no considera la forma de utilización de los recursos que brinda la naturaleza, creando un sistema de circulación infinita e insostenible. De hecho se pretende mostrar un sistema no histórico, en donde no se da mayor importancia al problema de la producción, sino que se asume que esa cuestión se encuentra resuelta.

Pero de hecho el problema de la producción (analizado desde el comienzo hasta el final) es fundamental para la comprensión de la relación entre sistema ecológico y sistema económico. Así, debido a la capacidad para mejorar los procesos productivos, generar excedentes y promover la explotación de un grupo humano sobre otro, cada sistema económico posee particularidades que modifican la relación existente con el sistema ecológico, tal es así que en el caso del capitalismo se dan procesos de sobreproducción que la mayoría de veces acarrean procesos de sobreexplotación de recursos.

Considerando lo anterior, se debería modificar el modelo de sistema económico e insertarlo dentro del sistema ecológico. Es así que en este caso la economía ecológica ve al planeta Tierra como un sistema abierto a la entrada de energía solar, además considera que el sistema económico requiere entradas de energía y materiales (obviamente para la producción). Según este modelo, se generan dos tipos de residuos: calor disipado (la cantidad de entropía –energía que no puede utilizarse para producir trabajo- de cualquier sistema aislado termodinámicamente tiende a incrementarse con el tiempo) y los residuos materiales que mediante reciclaje pueden volver a ser parcialmente utilizados. Para que este sistema se sostenga se requiere un suministro adecuado de energía y materiales y también exige poder disponer de los residuos de manera no contaminante.

Junto con este contraste, la economía ecológica realiza algunas críticas a la visión neoclásica, y su extensión al problema medioambiental (economía ambiental), extensión que busca por medio del mercado solucionar la exagerada generación de residuos (calificándolos como externalidades) y alcanzar un punto de equilibrio entre contaminante y afectado. Las principales críticas son:

  • El modelo neoclásico es cerrado y no considera el problema de la producción.
  • La incapacidad de poder encontrar para toda materia un equivalente en términos de valor vuelve muy difícil de cumplir la solución neoclásica al problema ambiental que se remite en un encuentro oferta-demanda que exige la existencia de precios (ya sea en términos relativos o monetarios). Para este punto cabe considerar que a diferencia de la producción regular de las empresas, los desechos y la contaminación no son mercancías (no existiría un verdadero valor de uso), por lo que la valoración se vuelve demasiado subjetiva.
  • También se critica la idea de que la oferta y demanda a través de un equilibrio pueda solucionar problemas como la extinción de una especie, pues por el desfase entre precios y stock físico del producto (desfase propio del capitalismo entre el sector real y el sector monetario) hay la opción de que se exterminen especies hasta que los precios vuelvan a caer.

Ahora, si bien el debate entre las dos visiones presentadas ha tomado fuerza en los últimos años, sus orígenes se remontan a más de cien años atrás, cosa fácilmente comprensible si recordamos que la química, la física y la biología necesarias para entender cómo la economía humana está inmersa en ecosistemas mucho más amplios, estaban ya disponibles desde hace ciento cincuenta años. Es decir, la escuela de economistas llamados Fisiócratas, en la Francia del siglo XVIII, o Adam Smith (quien publicó La Riqueza de las Naciones en 1776, o David Ricardo, o Thomas Robert Malthus) escribieron antes de que se establecieran los postulados de la Termodinámica, pero eso no se aplica ni a Marx, ni a los economistas neoclásicos como Walras o Jevons, todos ellos autores de la segunda mitad del siglo XIX.

Planteamientos de la Economía Ambiental

Como ya se enunció, la economía ecológica considera al sistema económico como un proceso abierto dentro de un sistema mayor, el ecosistema Tierra. De tal forma que la economía no es analizada en sí misma (ni tampoco soluciona todos sus problemas dentro de sí misma), sino en su interrelación con los ciclos bioquímicos.

Así, los ecosistemas no solo proveen recursos, sino que también cumplen una gama de funciones para el ser humano como ser biológico y para las actividades que desempeña la sociedad humana.

Aquí tenemos algunas de las funciones que cumplen los ecosistemas:

Funciones que cumplen los ecosistemas

Funciones regulatoriasFunciones productivasFunciones de soporteFunciones de información
Proporcionar sustento para actividades económicas y de bienestar humanoProporcionar recursos básicosProporcionar espacio y base adecuadaProporcionar beneficioes estéticos, culturales y científicos

También se considera el carácter no renovable de varios recursos y funciones provenientes de los ecosistemas, en contraposición al modelo de crecimiento sin fin neoclásico, de tal forma que las actividades económicas se encontrarían limitadas no solo por las contradicciones de clase dentro del sistema o por el inapropiado manejo del circulante o por la incapacidad de realización de la venta de mercancías, sino también por condiciones físicas.

Conclusiones

Existe realmente una interrelación entre Economía y Ecología, a tal punto que las raíces griegas de estas palabras son similares, lo que da validez al concepto de Economía Ecológica.

Tanto la visión objetiva como subjetiva de la Economía requieren de la consideración de los sistemas ecológicos, ya sea como sustento para la producción y más importante aún como medio para satisfacer necesidades.

El objeto de estudio de la Economía de hecho es un subconjunto del objeto de estudio de la Ecología.

El modelo neoclásico no considera dentro de su descripción del sistema económico al sistema ecológico ni las interrelaciones entre los dos sistemas.

El modo de producción capitalista acelera los procesos de sobreproducción y también fomenta los procesos de sobreexplotación.

La Economía Ecológica crítica a la visión neoclásica su postura encerrada en sí misma, la tendencia de transformarlo todo a valor (dinero) y la creencia de la solución de los problemas del sistema vía oferta-demanda.

Dos de los planteamientos que realiza la Economía Ecológica son: un sistema económico abierto a un sistema ecológico y un sistema ecológico cerrado en recursos aunque abierto en energía (especialmente solar).

Recomendaciones

Es interesante el planteamiento que realiza la economía ecológica al considerar a los sistemas ecológicos como contenedores del sistema económico, lo que cabría proponer es que se debería hacer más énfasis en la realidad de los sistemas ecológicos en el capitalismo, ya que si bien la crítica al modelo neoclásico es importante, también es necesario criticar otras visiones de la economía que promueven (o rechacen) el capitalismo (el cual no es malo en sí mismo, sino que genera problemas de sobreexplotación), para de esa dialéctica perfeccionar aún más la teoría económica ecológica.

Se debe fomentar mucho más la integralidad de la teoría económica (como en este caso lo hace la Economía Ecológica), es decir, retomar las bases de la teoría y dejar de lado ciertas visiones que buscan aislar la Economía de otras ciencias sociales e incluso tratan de subestimar el hecho de que en realidad la Economía es una ciencia social.

Bibliografía

Wikipedia

Guillermo Fuladori, Naína Pierres Estrades, ¿Sustentabilidad?

Juan Alier Martínez, Curso de Economía Ecológica

Paul Samuelson, Microeconomía

Michael Common, Ecological Economics, an introduction

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